La regidora pasará a cobrar apenas 1.000 euros, menos de la mitad de la retribución máxima establecida por ley
La alcaldesa de Pozuelo del Rey se baja el sueldo un 25% por solidaridad frente a la crisis del coronavirus
La alcaldesa de Pozuelo del Rey, María Alarcón, ha anunciado su renuncia a percibir el 25% de su sueldo, ya en la nómina del mes de abril, con el fin de destinarlo a partidas para paliar el impacto de la crisis sanitaria, social y económica de la pandemia provocada por el coronavirus en el municipio. De esta manera, su sueldo mensual se sitúa en apenas 1.000 euros, menos de la mitad de la retribución máxima establecida por ley.

La decisión de la primera edil pozueleña supone, a juicio de la propia regidora, “un ejemplo de responsabilidad y la demostración de que en una situación tan compleja como la actual, en la que muchos vecinos lo están pasando mal, hay que arrimar el hombro más que nunca”.

La medida, aprobada por decreto de la propia alcaldesa y que se hace efectiva ya en la nómina del mes de abril, supone la reducción del salario de la edil desde los 1.350,02 euros netos que percibía actualmente, hasta los 1.069,81 euros netos. Hay que recordar que la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, establece una retribución máxima de 42.452,24 euros brutos anuales para los alcaldes de municipios de las proporciones de Pozuelo del Rey, estableciéndose ahora su nómina en menos de la mitad de la retribución máxima establecida, a pesar de continuar a jornada completa.

Una reducción del 25% que en términos netos se sitúa en los 280,21 euros mensuales, lo que supondrá un ahorro total al Ayuntamiento de 555,49 euros al mes, y que llega después de que otros alcaldes de la región, como los de Torrejón de Ardoz o Arganda del Rey, tomasen la decisión de bajarse el sueldo un 10%.

La decisión servirá también para paliar el importante desembolso que el Consistorio tendrá que afrontar después que la Comunidad de Madrid decidiese que no abonará las nóminas de las tres trabajadoras de la Casita de Niños durante todo el tiempo que dure la pandemia. Una medida tachada de “injusta” por Alarcón y que “supondrá que recursos que el Ayuntamiento iba a destinar a ayudar a los vecinos, ahora tengan que afrontarse para pagar nóminas puesto que ni se puede hacer un ERTE ni despedir a estas educadoras”.